Ismael Santos

Su primer contacto con la montaña tuvo lugar en las Dolomitas en el año 2001, siendo todavía jugador profesional de baloncesto. Fue un amor a primera vista y supo desde aquel momento que su vida estaría ligada a ellas para siempre. Sentía que escondían algo diferente y especial, y quería descubrir que era.

A los trece años se fue a Madrid para jugar en las categorías inferiores del Real Madrid, debutando como profesional en 1989 y jugando después durante 9 temporadas en el primer equipo de baloncesto. En 1999 dejó el Real Madrid para jugar en Italia y Grecia durante 4 temporadas. Su posición en la pista era base-escolta y aunque en categorías inferiores destacaba por ser un jugador muy resolutivo en ataque, en el profesionalismo se adaptó a un rol de jugador defensivo llegando a convertirse en uno de los mayores especialistas en defensa de Europa. Después de su retirada en el 2003 se metió en el mundo de la montaña. Ismael se considera un nómada, una persona que busca vivir experiencias para nutrirse de ellas y alguien que trata de aprender humildemente de todas estas vivencias y de las personas que en ellas conoce. Precisamente de esa manera de pensar y de vivir la vida es de donde surgió su pasión por recorrer las cordilleras montañosas del mundo y escalar sus montañas, su interés por conocer a las gentes que las habitan y su ilusión por querer transmitir y compartir esas experiencias.

Su primer contacto con la montaña tuvo lugar en las Dolomitas en el año 2001, siendo todavía jugador profesional de baloncesto. Fue un amor a primera vista y supo desde aquel momento que su vida estaría ligada a ellas para siempre. Sentía que escondían algo diferente y especial, y quería descubrir que era. Ese mismo año hizo su primer trekking en la India y a partir de ahí empezó un camino que sin saberlo le llevaría a recorrer muchas de las Cordilleras montañosas del mundo, pero sobre todo a recorrer un camino interior maravilloso gracias a las enseñanzas que sus montañas y sus gentes le han transmitido.

En los años sucesivos su pasión por la montaña y su curiosidad por conocer las distintas culturas de las gentes que las habitan le han llevado a viajar alrededor del mundo. Empezando por los Alpes, lugar en el que ha vivido ocho años, donde ha escalado todas sus cimas más altas y donde ha recorrido gran parte de sus senderos; luego el Himalaya, lugar de su bautismo como ‘trekker’, donde ha recorrido gran parte de sus senderos en Nepal, Tíbet y la India, y donde también ha escalado alguna de sus impresionantes montañas como Island Peak (6189m), Mera Peak (6476m) y Pisang Peak (6091m); continuando con los Andes, en donde Perú ha sido su lugar de visita más asiduo, recorriendo sus incomparables Cordilleras y escalando cumbres como Nevado Urus (5480m), Nevado Pisco, (5752m), Tocllaraju (6032m) y Chopicalqui (6354m); y terminando con la Patagonia argentina, otro de los paraísos terrenales en donde ha tenido el privilegio de poder hacer algunos de sus maravillosos trekkings. En medio, viajes a Marruecos y a su cadena del Atlas, a Córcega y sus maravillosas montañas, a Canadá y sus Montañas Rocosas, a Islandia, a Groenlandia, y a montañas aisladas como el Kilimanjaro (5895m) o el Aconcagua (6962m).

Pero todos los trekkings hechos, todas las cimas escaladas, todos los viajes realizados y todas las experiencias vividas con las gentes de esos lugares no hubieran tenido sentido si luego no hubiera podido transmitir y compartir lo que en ellos había aprendido. Es por ello que después de viajar, conocer y vivir experiencias por su cuenta, decidió hacer el curso de guía de montaña. De esa manera, su sueño se hizo realidad, y logró empezar a compartir y transmitir a la gente todo lo vivido y aprendido en los años precedentes.

Como guía, no pretende solamente acompañar y enseñarle a la gente lugares y paisajes, sino que quiere que cada viaje sea una experiencia en la que las personas que acompaña descubran y aprendan algo nuevo de ellos mismos.

Ismael es el director del RETO PELAYO VIDA KILIMANJARO 2015.